Capitalidad cultural:el día después
A los cordobeses, y cuando digo cordobeses incluyo al genero femenino, nos ha pasado como al personaje central de la novela de Pablo Coelho, “El Alquimista” que guiado por un repetido sueño se dedicó a viajar para buscar un tesoro, para terminar dándose cuenta de que ese tesoro estaba en la esencia de las cosas, en su misma tierra. Desde hace diez años los cordobeses, de distintas ideologías, credo o religión, todos unidos, nos pusimos a buscar el tesoro: conseguir que Córdoba sea la Capital Europea de la Cultura y así día tras día hasta llegar al día, llamémosle C, Conseguir la Capitalidad Cultural 2016. Hemos estado viajando, construyendo, limpiando, pintando, adornando, recitando, cantando, hilvanando y sobre todo sembrando, sembrando no sólo nuestras representativas flores en nuestros típicos patios y balcones, hemos sembrado por los caminos nuestra Cultura regándola con nuestro Arte e idiosincrasia. Más el día 28 de junio, día C, nos han tenido que negar conseguir lo que creíamos que era nuestro tesoro, para darnos cuenta de que este preciado tesoro es en sí nuestra Córdoba, por que ella es Capital de la Cultura desde hace siglos, pero no sólo Capital Europea, es Capital de la Cultura del Mundo, así ha sido, así es y así será por siempre. Lo bueno de todo esto es que el “viaje” que emprendimos hace diez años nos ha servido para demostrar al mundo que los cordobeses sabemos luchar y seguiremos luchando unidos por nuestra bendita tierra, CÓRDOBA.



